miércoles, 10 de junio de 2009

Me falta tu amor


Aunque nuestra lejanía no sea tanta, y aunque me digas que me amas... No es suficiente para mí, te necesito cerca.


Extraño cada momento que hemos estado juntos, tus abrazos, tus besos, tus labios, tus palabras, aquellas cosas que hacían que viajáramos a un lugar en el cual solo estábamos tu y yo. Donde no existía nada de esta porquería que nos rodea, de esas personas que te hieren hasta que tu pobre alma muera o sintierás que ya nada significará, de la frialdad que existe aquí.


Pero ahora no estás conmigo, tal vez no sea para siempre pero me haces tanta falta en estos momentos para hacerme sentir feliz de nuevo.

Me hace tanta falta tu simple presencia, todo ese amor que me has brindado, te extraño demasiado y no sé si podré seguir soportando esta lejanía entre los dos, ya no aguanto ni un instante más estando tan lejos de ti.


Sé que pronto podremos volvernos a ver, pero en serio, ¡ya no soporto esta lejanía!



Aunque no sea para siempre, sin que tus palabras no las hayas olvidado, con esos momentos que volvéremos a vivirlos y que estáremos juntos de nuevo; pero lo único que pido es tenerte a mi lado un instante más.


Sentirte de nuevo cerca de mí, es lo que espero, el poder sentir de nuevo todo el amor que me has dado con solo esa mirada que tienes que me hace sentir tan tranquila, llena de confianza, de alegría y de esperanza.

Te agradezco tanto el estar conmigo, sin importar que en este momento estemos separados por la distancia. Tú has llenado ese vacío que había en mí, ese dolor que alguien dejo en mi corazón desgarrándolo sin compasión; pero gracias a ti, ya no existe rastro de aquel amor que me lastimo tanto.

Me haces tanta falta para no recordar eso que sufrí.

viernes, 5 de junio de 2009

Me faltan tus labios




¿Te has preguntado lo que haría un día sin el poder tocar tus labios aunque sea por un pequeño instante o un milímetro cerca de ellos durante mucho tiempo?


Honestamente, lo dudo demasiado, porque para mí lo más importante en este mundo es poder estar cerca de ellos aunque sea por un breve instante.

Te aseguro que nunca malgastaría el instante de tenerlos sobre los míos de nuevo. Anhelo tanto volver a tenerlos así, no sabes cómo extraño eso momentos que vivimos.


Esos momentos en los que siempre estabas conmigo y me consolabas de la tristeza que me rodeaba con tan solo colocar cerca de mi boca aquellos suaves labios que me derretían por dentro, que me hacían viajar a un lugar en el que no existía todo este asqueroso mundo en él cual tu eres mi entrada a un lugar de paz.


Pero ahora solo son recuerdos, que parecen tan lejanos e imposibles. Solo queda aquella última noche en la que te despediste con aquel roce entre nuestros labios que jamás olvidaré.


Lo que aún no entiendo es el por qué te fuiste torturandome de esta manera, dejándome probar tus labios para después arrebatármelos de esta manera.
No sabes lo mucho que anhelo volverlos a tener, me hacen tanta falta para ya no sentirme así, rodeada de un mundo tan frío sin ti y sin tus labios.

martes, 12 de mayo de 2009

Me faltan tus manos



¿Hace cuánto que ya no estás conmigo? ¿Acaso todo este tiempo no es suficiente para ti? ¿No te das cuenta de cuanto me afecta tu ausencia? ¿Sabes cuánto sufro sin esas manos que me hacían sentir cosas que jamás en la vida había senido antes?
No sé si alguna vez fui sincera contigo pero, tu manos me enloquecían por completo. el contacto con ellas sobre mi piel me hacían estremecer, me hacían sentir cosas que nunca en mi vida había sentido. Me hicieron sentir que significa algo más para alguien en este mundo, que significaba algo.
Me hicieron sentir como nunca lo había logrado ser hasta que te conocí... Feliz, eso fue lo que sentí cuando tus manos tocaban mi rostro con tanta ternura. Me hicieron sentirme capaz de que alguien en este mundo tan insignificante le era importante.
¿Sabes lo qué es no tenerle sentido alguno a la vida? ¿Sabes lo qué es encontrarlo y perderlo?
Creo que no, nunca te diste cuenta de ello y ahora sufro la ausencia de esas manos que me hacían sentirme tan llena de compañía, que llenaban el vacío que había dentro de mí.
No sé si piensas volver, pero claro que aquí estaré esperando por última vez que tus manos me toquen y me den el adiós definitivo, el momento en el que al fin te decidas si me amas o si soy tu juguete.
Pero yo estaré aquí esperando tu regreso, y la cálides de tus manos entrelazadas con la mías por última vez.

martes, 28 de abril de 2009

Me duele

Me duele, claro que me duele, pero jamás te lo admiteré en tu cara por la poca dignidad que aún tengo.

Me duele pensar que para ti no fui más que un juego con e cual te divertías al destrozarlo en miles de pedazos cada vez que tus pequeñas manos querían.

Me duele verte caminar de la mano de otra como antes eramos solo tú y yo, sin ninguna preocupación por el camino. Me duele tanto tu indiferencia hacia mí.

Pensando que tal vez todo eso fue un juego, una manera de entretenerte de todo lo aburrido que había en tú vida, decidiste jugar conmigo, pensando en que sería lo más divertido ver como se destruían poco a poco todas mis ilusiones. Tomaste el juego y lo retorcías de tal manera en la que yo siempre saliera perdiendo por mi debilidad, miedo y cobardía a perderte algún día. Te divertías tanto al ver mi cara toda llena de dolor que no te importaba si me dolía o si sufría algo, claro si te fijabas en eso el juego dejaría de ser tan divertido, ¿no?

Pero ya nada puedo hacer, lo peor de todo es que yo puede haber detenido tanto dolor dándote la espalda sin detenerme a escucharte... Eso duele más que cualquier otre cosa en esta vida. Mi culpa.

Mi culpa es todo este dolor que ahora siento, por no haberme alejado lo suficiente después de haber visto que tus intenciones no eran nada bueno para mí. Debí haberme detenido en ese momento, pero no.

Pero no lo hice pensando en que está ocasión sería totalmente distinta, que tú podrías cambiar si te lo proponías de esa manera. Pero no fue así.

Ahora sólo me queda decir que todo esto me duele, y que sufrí por un instinto masoquista del cual nunca en mi vida creí tener hasta este momento.

Sin ti

Hay momentos en mi vida que me pregunto en dónde estarás, si estarás bien o que si al fin te olvidaste de mí.
Claro, no espero tú respuesta, ya que sé que jamás volverás a estar cerca de mí y mucho menos a dirigirme tu dulce mirada que me endulzaba la vida por tan solo un corto instantes.
Es más, ¿por qué todavía me pregunto por ti? ¿No te había olvidado ya? ¿Qué he hecho mal para que tu recuerdo siga deshaciendo me la mente en miles de pedazos?
¡DIME! ¡QUÉ MÁS PUEDO HACER!
Creo que ya nada se puede hacer, pero de algo estoy segura, es de que ya no siento nada por ti... Suena tonto después de todo lo que te he dicho, pero así es, te he olvidado de una manera que no esperaba pero ya no siento nada por ti.
Tú amor destructivo ha pasado poco a poco y ahora, ya puedo ir tranquila... Pero no por completo, ya que lo que yo sentí por ti no fue juego, ahora solo extraño la compañía que me brindabas, tus palabras y tu mirada. Eso es todo.
Espero tú sientas algo como esto, estoy segura de que ya no es así, pero me sentiría bien en solo pensar en que un instante piensas así de mí. Aunque cada quien vaya por distintos caminos, sé que algún día nos tendremos que encontrar y me dirás aunque sea un te odio y mi alma estará tranquila de que por lo menos pensaste en mi de esa manera... Pero eso ya no importa, porque ya no espero ese día con tantas ansias como antes, solo espero seguir disfrutando de mi libertad ahora que ya no estás tu para impedírmela.
Al fin puedo respirar sin tu mano tomando de la mía con tal fuerza que me impedía avanzar, te agradezco que me dejaras. Es lo único bueno que puediste haber hecho en tu vida, permitir mi felicidad... Tal vez eso sea lo que todavía haga que te recuerde, el no haberte agradecido por el mejor regalo que nunca me hubieras podido dar.

miércoles, 15 de abril de 2009

Todos aquíe están locos

Todos en este mundo son unos locos, tratando de buscar una solución sin nada que hacer más quedarse sentados viendo como se destruye todo...